MONTEOLIVA LE ENTREGA UN NEGOCIO MILLONARIO A MEDICUS PESE A SER LA OFERTA MÁS CARA
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quedó en el centro de una fuerte controversia tras anunciar la adjudicación del nuevo esquema sanitario para las fuerzas federales. Lo que se presentó como una solución estructural para reemplazar al quebrado sistema del IOSFA, rápidamente se tiñó de sospechas: la cartera le otorgó el millonario contrato a la prepaga Medicus, a pesar de haber presentado los costos más altos para los afiliados y evidenciar fallas técnicas en su propuesta.
La medida afecta directamente a unos 197.000 beneficiarios, entre personal activo, retirados y familiares de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval. Por su volumen económico y sensibilidad operativa, se trata de una de las licitaciones más grandes de la actual gestión, que ahora amenaza con convertirse en un severo dolor de cabeza político para el oficialismo.
Los números que no cierran: El doble de costo

El principal foco de conflicto de esta licitación radica en la insólita evaluación económica que dejó fuera a competidores más accesibles. El caso más evidente es el de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por SANOS y Premedic.
- El coseguro: Mientras la oferta ganadora de Medicus impone un coseguro de $20.000 a los efectivos, Premedic había presentado una propuesta que costaba exactamente la mitad: $10.000.
- Costo por afiliado: Según trascendió desde el sector sanitario, la propuesta de SANOS-Premedic rondaba los $125.000 por cápita, ubicándose muy por debajo de otras ofertas.
A pesar de ser la opción más económica, la comisión evaluadora decidió castigar a Premedic otorgándole cero puntos en el rubro de “cantidad de afiliados certificados”. Esto ocurrió a pesar de que consta en el expediente que la empresa había subsanado y regularizado la documentación exigida dentro de los plazos legales. Esta decisión arbitraria fue la estocada final que inclinó la balanza a favor de la opción más cara.
Medicus: Una ganadora con “inconsistencias”
El proceso de evaluación de Medicus tampoco estuvo exento de irregularidades. El propio expediente técnico demuestra que la empresa no cumplía a la perfección con lo requerido en el pliego:
- Red prestacional deficiente: La comisión detectó inconsistencias en la red de prestadores que la empresa presentó inicialmente, obligándola a presentar documentación complementaria para intentar emparchar la oferta.
- Urgencias en el aire: Medicus fue incapaz de precisar los plazos máximos de derivación ante situaciones de urgencia y emergencia. Esta grave falencia le valió una penalización de cero puntos en ese apartado específico.
A pesar de estas evidentes fallas técnicas y de ofrecer el coseguro más caro, Medicus terminó liderando el ranking de evaluación con 69,91 puntos, quedándose con la adjudicación definitiva.
Un polvorín político para el Gobierno
El gobierno de Javier Milei había impulsado esta reforma con la promesa de transparentar y solucionar el colapso histórico del IOSFA. Sin embargo, la gestión de Monteoliva acaba de abrir un nuevo frente de tormenta.
La discrecionalidad en los criterios de evaluación y la adjudicación a la oferta más gravosa para los bolsillos de los gendarmes y prefectos ya despertó el malestar interno en las fuerzas. Mientras tanto, en el sector privado y político ya se preparan pedidos de revisión de expedientes e impugnaciones administrativas que prometen mantener este escándalo bajo la lupa.





