Alerta en el Mercosur: Las automotrices piden frenar el “aluvión chino” para sobrevivir
En el marco de Automechanika 2026, los máximos referentes de la industria automotriz y autopartista de Argentina y Brasil lanzaron una advertencia conjunta: la expansión de las marcas chinas en la región ha dejado de ser una amenaza lejana para convertirse en una “cuestión de supervivencia”.

“Hoy en China hay una guerra de precios y todas las empresas buscan exportar porque la rentabilidad que ellos tienen exportando es muy más grande lo que vender en el mercado interno. Tenemos que saber que América Latina y principalmente América del Sur, es el principal objetivo de los chinos. Las empresas que van a Brasil para producir allá utilizando toda la cadena de fabricantes brasileños son bienvenidas. Pero aquellos que van solo para importar y utilizar el mercado brasileño para vender no son bienvenidos”, comentó Cláudio Sahad.
El fin de la paciencia: 2029 es “ya”
Aunque el Acuerdo de Complementación Económica (ACE14) —que rige el comercio bilateral— vence en junio de 2029, los líderes de ADEFA, AFAC, Anfavea y Sindipeças coincidieron en que no se puede esperar 30 meses para renegociar las reglas de juego.
- Asimetría brutal: Mientras el bloque Argentina-Brasil produjo 3,1 millones de vehículos en 2025, China fabricó 34 millones.
- Invasión de mercado: Solo en marzo, once nuevas marcas chinas desembarcaron en Brasil. El 50% de los vehículos electrificados importados por el gigante regional ya provienen de China.
Las tres demandas clave del sector
Para los ejecutivos, la competencia actual es desleal porque las terminales locales cargan con ineficiencias estructurales de sus países (altos costos de infraestructura y capital) que los nuevos jugadores no tienen.
- Exigir contenido local: Siguiendo el modelo de México, proponen subir el requisito de integración regional del 50% al 75% para evitar que las plantas chinas sean meros centros de ensamblado (CKD) de piezas importadas.
- “Pasar el antidoping”: Juan Cantarella (AFAC) fue tajante al pedir que el Estado actúe como regulador. “¿Cuántos productos contra los que nos comparan pasarían una prueba de competencia justa?”, cuestionó, sugiriendo que existen subsidios de origen que distorsionan los precios.
- Aranceles insuficientes: Los directivos advirtieron que el arancel del 35% para extrazona ya no alcanza para contener la agresiva guerra de precios china.
Un bloque de 10 millones de personas
La industria recordó que el sector sostiene 5 millones de puestos de trabajo directos en el Mercosur. “No hay tiempo. Si dejamos esto para dentro de dos años, será muy tarde”, concluyó Cláudio Sahad, de la cámara de autopartistas brasileña.
En síntesis: Las automotrices locales no rechazan la competencia, pero exigen que las marcas chinas produzcan en la región con las mismas cargas e inversiones que las terminales radicadas desde hace décadas.


