ESCÁNDALO EN LA PSA: DENUNCIAN RED DE ABUSO DE PODER, HOSTIGAMIENTO “24/7” Y TAREAS HUMILLANTES
Una grave presentación judicial ha puesto bajo la lupa a la cúpula de la Unidad Operacional de Seguridad Preventiva (UOSP) de Ezeiza. Un efectivo de la fuerza rompió el silencio y presentó pruebas que comprometen a la jefa de la unidad, Silvia Miers, y a la Capellanía Mayor, exponiendo una estructura de presiones constantes y desvío de recursos públicos para fines personales.
Los ejes de la denuncia judicial
La presentación, que tramita en la UFIJ N° 4 de Ezeiza (Expediente IPP N° PP-07-01-003590-26/00), incluye capturas de chats, registros de llamadas y fotografías que respaldan los siguientes puntos:
- Explotación fuera de servicio: El denunciante asegura que era contactado en sus días de franco y horarios de descanso para realizar tareas de edición audiovisual y diseño gráfico para la Capellanía Mayor. Según el testimonio, el capellán Rubén Bonacina le exigía disponibilidad absoluta (“24/7”).


- Prácticas humillantes: Se describen situaciones de “formación” donde el personal es expuesto individualmente ante la jefatura para ser evaluado y humillado públicamente, una práctica que el efectivo calificó como habitual.
- Uso de recursos para fines privados: La denuncia incluye fotos de vehículos oficiales trasladados a domicilios particulares para ser lavados por subalternos, además de la exigencia de usar equipamiento personal del efectivo en su casa para tareas de la fuerza.
- Falsificación de registros: Se le habría ordenado confeccionar partes de asistencia falsos para consignar la presencia de superiores que, en realidad, no asistían a sus puestos.


Amenazas de “Poder Político” y presión espiritual
Uno de los aspectos más insólitos de la denuncia es la mezcla de presión jerárquica con manipulación religiosa. El denunciante sostiene que, ante su resistencia a cumplir órdenes ajenas a su función, recibió “manifestaciones de carácter religioso” sobre supuestas consecuencias espirituales.
Asimismo, el efectivo denunció un presunto mecanismo de encubrimiento interno:
Según su testimonio, al intentar elevar la queja en la Defensoría de la PSA y el gabinete psicológico, la respuesta fue que los involucrados son gente con “mucho poder político” y que lo más conveniente era que solicitara una licencia o renunciara, pidiéndole explícitamente que no acudiera a la prensa.
Situación actual
El efectivo se encuentra bajo un cuadro de estrés laboral y evalúa la licencia psicológica. Mientras tanto, la justicia investiga si estas conductas violan el régimen profesional de la PSA, el cual limita estrictamente las funciones del personal a la seguridad aeroportuaria, prohibiendo el uso de agentes para servicios personales o tareas administrativas irregulares.
Agradecemos a REALPOLITIK por la información brindada para la elaboración de esta nota.



