Escándalo en las Fuerzas Armadas: renuncia el titular del IOSFA tras denuncias de vaciamiento y 600 despidos
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Por Mario Lopez·24 de septiembre de 2026·3 min de lectura
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La obra social militar quedó sumida en el caos total tras la dimisión de su administrador. El edificio central fue custodiado por la Policía para evitar la toma por parte del personal
En medio de un pasivo superior a los $200.000 millones, el liquidador del organismo presentó su dimisión. Gremios ocuparon la sede central en Paso 551 mientras la Policía custodia los accesos.
Ariel Guzmán
El conflicto institucional y asistencial que golpea al Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) sumó un nuevo capítulo de máxima tensión. En las últimas horas, Ariel Guzmán, quien se desempeñaba como administrador de la estructura residual del organismo, presentó su renuncia indeclinable en medio de un clima de extrema convulsión gremial y financiera.
La salida del funcionario se aceleró tras la irrupción y permanencia de dirigentes y trabajadores afiliados a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el edificio central, denunciando el despido inminente de 600 empleados, el remate o privatización de dependencias clave y el desmantelamiento de la prestación médica para el personal militar y sus familias.
Tensión en las puertas de la entidad y blindaje policial
La jornada se tornó crítica en la sede administrativa de la calle Paso 551, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la conducción gremial encabezó una jornada de protesta contra las cesantías. Ante la escalada del conflicto y para prevenir una toma prolongada de las instalaciones, el Ministerio de Defensa dispuso el despliegue de efectivos de las fuerzas de seguridad para blindar los accesos y custodiar las oficinas ejecutivas.
Ola masiva de cesantías: La conducción saliente concretó la desvinculación de 600 trabajadores, paralizando la atención administrativa y encendiendo el reclamo gremial.
Renuncia y cuentas vacías: El administrador abandonó su puesto de forma imprevista en medio de graves acusaciones por la desarticulación financiera y la falta de fondos para garantizar las prestaciones de salud.
Despliegue de fuerzas de seguridad: Ante la inminente protesta de los empleados cesanteados, las autoridades montaron un operativo policial en los accesos del edificio central para impedir la toma de la sede.
«Fundieron la obra social de las Fuerzas Armadas, vaciaron sus cuentas, despidieron a 600 familias y pusieron a la Policía a custodiar las puertas para evitar que la gente reclame».
La obra social militar quedó sumida en el caos total tras la dimisión de su administrador. El edificio central fue custodiado por la Policía para evitar la toma por parte del personal
Un rojo financiero astronómico y cortocircuitos en el Gobierno
El descalabro económico del IOSFA no solo encendió las alarmas de los sindicatos, sino que también provocó roces en el más alto nivel político del Poder Ejecutivo:
Riesgo en la red propia: El plan de reestructuración contempla el cierre o franquiciado de la red de farmacias propias, la cesión de residencias, complejos turísticos y hoteles vinculados a las Fuerzas Armadas.
Deuda multimillonaria: Fuentes del sector estiman que los pasivos acumulados con droguerías, clínicas y prestadores privados superan holgadamente los $200.000 millones, lo que ha provocado el corte sistemático de prestaciones médicas y entrega de medicamentos en todo el país.
Acusaciones cruzadas: El deterioro en la gestión administrativa bajo la órbita del ministro de Defensa, Luis Petri, ha generado severos cuestionamientos internos, inclusive desde el entorno de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien en distintas oportunidades definió la situación presupuestaria del organismo como un auténtico “desfalco”.