ARROYO SALGADO SACUDE EL CASO NISMAN: VINCULÓ A LOS “PARTÍCIPES” CON YCRT Y EL GOBIERNO ACTUAL
A 11 años de la muerte del fiscal, la jueza federal y exesposa de Alberto Nisman lanzó una fuerte advertencia en el Rotary Club. Señaló que los hilos del magnicidio siguen activos a través de servicios de inteligencia enquistados en Yacimientos de Río Turbio y con lazos en la actual administración nacional.
En una disertación que reaviva uno de los expedientes más sensibles de la historia judicial argentina, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, volvió a poner el foco en la trama detrás de la muerte de Alberto Nisman. A más de una década del hecho —ocurrido en 2015 y calificado por la Justicia como homicidio—, su exesposa aportó una explosiva hipótesis que conecta a los colaboradores del crimen con el escenario político y de inteligencia del presente.

Durante su exposición en el Rotary Club de Buenos Aires sobre “corrupción estructural”, la magistrada fue tajante respecto a las dificultades históricas para dar con los autores intelectuales del asesinato, pero sorprendió a los presentes al trazar una línea directa entre los encubridores y estructuras estatales que continúan operando hoy en día.
“Difícilmente se llegue a determinar quiénes son los responsables detrás de este magnicidio, pero sí los partícipes respecto de los cuales hay trascendidos”, afirmó textualmente la jueza, y agregó una contundente acusación: “Tienen sus vínculos en los servicios de inteligencia que están operando hoy en empresas vinculadas a todo el desarrollo en Río Turbio y con vínculos con funcionarios públicos del actual gobierno”.

La conexión patagónica y la sombra de Lagomarsino La mención de Arroyo Salgado a Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) abrió un nuevo frente de interrogantes. Según trascendidos periodísticos a los que aludió la magistrada, se habrían registrado reuniones en la sede porteña de la empresa estatal entre gerentes y su actual interventor, Pablo Gordillo, un histórico dirigente de raíces kirchneristas que paradójicamente fue designado bajo la actual administración libertaria.
En este entramado de sospechas reaparece el nombre de Diego Lagomarsino, el técnico informático y único procesado como partícipe necesario del crimen por haberle entregado al fiscal el arma de la que salió el disparo fatal. Lagomarsino reconoció recientemente haber visitado las instalaciones de YCRT para “ofrecer soluciones tecnológicas”, aunque se ocupó de desmentir de forma categórica cualquier vinculación con el homicidio o su participación en presuntas reuniones secretas dentro de la empresa.

Críticas a la Justicia y a la “corrupción endémica” Más allá de las revelaciones sobre el caso Nisman, Arroyo Salgado aprovechó el foro para realizar un duro diagnóstico sobre el estado de las instituciones en la Argentina. La jueza describió un panorama de corrupción endémica que, a su criterio, atraviesa transversalmente a los tres poderes del Estado.
En el tramo final de su discurso, apuntó sus dardos contra el propio sistema judicial. Calificó al Consejo de la Magistratura como un “elefante burocrático” ineficiente y aseguró que, si se analizaran con rigor los índices de corrupción que se manejan en la actualidad, “debería haber muchos más jueces y fiscales destituidos de sus cargos”.




