Listas negras en CABA: Waldo Wolff usa la caja porteña para perseguir disidentes y armar “fichados” por criticar a Israel
Mientras la inseguridad y el abandono castigan a la Ciudad de Buenos Aires, el ministro porteño montó una cacería ideológica contra jueces, periodistas y ciudadanos que cuestionan la política del Estado israelí. Tildó de “cobarde, mentiroso y nazi” al juez López y desató un escándalo por espionaje de opinión.
En un hecho sin precedentes que cruza los límites de la persecución estatal y el pensamiento único, el ministro de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Waldo Wolff, quedó en el centro de la tormenta tras confeccionar y hacer pública una lista con los nombres de todas aquellas personas que expresaron críticas hacia el Estado de Israel durante el último mes.
La maniobra, denunciada en redes sociales como una muestra directa de macartismo e intimidación desde la estructura porteña, dejó al descubierto la agenda personal del funcionario: utilizar el aparato de difusión y el peso institucional del Estado de la Ciudad para amedrentar a voces críticas, magistrados y figuras públicas.
Inseguridad en las calles, inquisición en las redes
La difusión de este “padrón de críticos” generó un fuerte repudio por la priorización de recursos públicos. Mientras los vecinos de la Ciudad padecen a diario el incremento del delito, la falta de patrullaje en los barrios y el deterioro de los espacios públicos, la gestión del ministro parece concentrada de forma casi exclusiva en el escaneo de opiniones y el linchamiento digital.
- Listado de señalados: Wolff difundió públicamente una nómina elaborada con quienes vertieron opiniones o críticas geopolíticas sobre las actuaciones del gobierno de Israel.
- Ataque directo a la Justicia: En la misma línea, el funcionario volvió a arremeter contra el magistrado marplatense Roberto López (@JuezLopezMDP), a quien acusó abiertamente de “cobarde, mentiroso y nazi”, cruzando la línea del respeto institucional y violentando la división de poderes.
- Pensamiento único con sello estatal: Organismos de derechos humanos y referentes políticos advierten que confeccionar “listas de indeseables” desde un cargo ejecutivo configura una clara señal de amedrentamiento y persecución ideológica financiada por los contribuyentes porteños.
Del control delictivo a la lista de sospechosos ideológicos
El accionar de Wolff reactiva la alarma sobre la utilización del poder del Estado para cancelar la libertad de expresión y la disidencia política. La gravedad institucional no reside únicamente en los agravios vertidos hacia un juez de la Nación, sino en el mensaje disciplinador hacia la sociedad: quien critique la línea oficialista en materia exterior o geopolítica pasará a integrar los listados negros de la cartera de Seguridad porteña.
Farol de la censura y cazador de brujas digitales, el ministro transforma la gestión de la Ciudad en un tribunal de la fe ideológica, descuidando la única tarea para la que fue designado: garantizar la seguridad de los porteños.


