El archivo que quema: Maru Duffard cruzó a Milei y expuso su pasado con Scioli en 2015
La periodista respondió a las descalificaciones del Presidente con una contundente reflexión sobre la violencia digital y un letal contraste histórico: mientras ella investigaba la corrupción K con Lanata, el hoy mandatario trabajaba para la campaña presidencial del kirchnerismo.
Un nuevo y encendido cruce entre el Poder Ejecutivo y la prensa independiente volvió a sacudir el escenario político. La periodista Maru Duffard rompió el silencio tras los ataques e insultos vertidos en su contra por Javier Milei, respondiendo con una profunda reflexión sobre el odio en redes sociales, la pérdida de rigor en el debate público y un duro golpe de archivo que dejó en evidencia las contradicciones del discurso oficialistate.
Con una marcada dosis de ironía frente al ensañamiento del mandatario, la comunicadora comenzó señalando en Infobae En Vivo: «Me hizo sentir importante el Presidente». Sin embargo, el tramo más picante de su intervención llegó al momento de desarmar la narrativa del oficialismo apelando a la memoria histórica.
«¿Dónde estábamos en 2015?»: el contraste que incomoda a la Casa Rosada
Frente a las acusaciones y los señalamientos que el espacio libertario suele lanzar contra el periodismo, Duffard propuso revisar el recorrido de ambos en un año clave para la política argentina:
- Maru Duffard en 2015: Formaba parte del equipo de investigación de Periodismo para Todos (PPT), el ciclo conducido por Jorge Lanata que destapó los mayores escándalos de corrupción del kirchnerismo, desde la Ruta del Dinero K hasta las denuncias contra la cúpula del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
- Javier Milei en 2015: Se desempeñaba como asesor económico en los equipos técnicos del Banco Provincia, bajo la conducción de Guillermo Francos, trabajando activamente para la candidatura presidencial de Daniel Scioli, la cara de la continuidad del propio kirchnerismo.
Redes sociales, nerviosismo y la pérdida de la coherencia
Durante su exposición, la periodista analizó cómo la agresión ad hominem y las jaurías digitales reemplazaron a la discusión de ideas en la política actual:
- Ataques como síntoma: Duffard advirtió que las embestidas desmedidas desde la cúspide del poder responden a una notable intolerancia al escrutinio público, asegurando que “evidentemente hay palabras que ponen nerviosas a las personas”.
- La cultura del hostigamiento: Cuestionó el uso sistemático de las redes para amplificar campañas de amedrentamiento contra voces disidentes.
- Discurso en crisis: Bajo la consigna de que “la coherencia pasó de moda”, remarcó la paradoja de un relato oficial que pretende dar lecciones de moralidad mientras oculta los pasados cruzados de sus propios integrantes.
“Evidentemente hay palabras que ponen nerviosas a las personas. La coherencia pasó de moda”. — Maru Duffard
Un patrón sistemático contra el periodismo
El episodio protagonizado por Duffard no es un hecho aislado, sino que se suma a la extensa lista de comunicadores y analistas agredidos públicamente por la máxima autoridad del país. La respuesta de la investigadora no solo expuso el archivo político que la Casa Rosada prefiere olvidar, sino que reafirmó el rol del periodismo profesional como un contrapeso indispensable frente a las presiones del poder.


